miércoles, 9 de septiembre de 2009

La Realidad del Socialcristianismo en Arequipa


Artículo publicado el sábado 05 de setiembre de 2009 en el diario "El Pueblo"


Ante todo pido disculpas por adelantado si el presente artículo genera algún tipo de controversia en torno a la realidad de la doctrina y pensamiento que abrazo, mi intención no es generar polémica sobre este punto pero, naturalmente, siempre estaré abierto a las críticas teniendo presente que hay otros compañeros de pensamiento que lo podrían hacer de mejor manera.
En primer lugar tenemos que definir que es socialcristianismo. Es una corriente de pensamiento nacida en el siglo antepasado, inspirada en los valores cristianos. En esto tengo que ser claro: No solamente en la Doctrina Social de la Iglesia Católica, aunque esta tiene un papel fundamental, sino en valores cristianos compartidos por todas las confesiones religiosas, esto mismo le da una categoría de valores naturales, es decir valores universales compartidos por toda la humanidad.
Siguiendo este análisis tenemos que tener presente que estos valores universales fueron descritos en documentos papales pero esto no nos hace un pensamiento CATOLICO, es decir el socialcristianismo no es un pensamiento eclesial sino es laico. Por lo tanto no es una tendencia político social suscrita a bautizados en esta fe.
Ya aclarado este punto, podemos proceder a informar como estamos en nuestra región. Los socialcristianos somos más de los que nosotros pensamos, estamos adscritos a partidos políticos, movimientos eclesiales de todas las confesiones cristianas, a la labor académica, etc. Hace poco hubo un encuentro del Foro Socialcristiano, en donde pudimos reconocernos y reencontrarnos los que seguimos este pensamiento. Nos dimos cuenta de que somos muchos pero no estamos bien organizados.
Existen diferencias muy claras entre nosotros: se halla una brecha generacional que hasta la fecha no es superada, hay nuevos actores que se promueven como socialcristianos pero que adoptan posiciones anti vida que los deslegitiman, hay argumentos a favor o en contra de las uniones de hecho pero, naturalmente, no del matrimonio entre personas de la misma opción sexual y como siempre están los que preferirían que fuéramos un movimiento de católicos sumisos y no lo integren personas que critiquen a las autoridades eclesiales no en su labor divina si no en su capacidad humana.
El socialcristianismo en Arequipa, presenta distintas corrientes pero eso no es malo. Mientras todos mantengamos los mismos principios fundamentales y nos estemos encontrando para dialogar sobre los puntos divergentes aprendiendo de nosotros y reafirmando los puntos comunes podemos seguir avanzando.
No somos pocos, nos falta organizarnos más pero saben, no es por ser positivos, estamos mejor que hace 10 años y la verdad cada día siento más jactancia de lo que soy: un socialcristiano convencido y orgulloso de sus compañeros de pensamiento, gente sincera que deseamos lo mejor para la sociedad defendiendo la dignidad de la persona humana y buscando al mismo tiempo el bien común.
El socialcristianismo en Arequipa esta vivo y acrecentándose, el fuego de nuestro pensamiento nunca murió simplemente estaba en catacumbas pero de nuevo estamos viendo la luz.

El retorno de Matute


Artículo publicado el jueves 03 de setimebre de 2009 en el diario "El Pueblo"
El año pasado a mediados de Octubre publique en este medio un artículo sobre la elección del nuevo Contralor General de nuestro país y a la imposibilidad que había en torno al nombramiento de este nuevo funcionario público por parte del parlamento nacional, ya que los candidatos propuestos por el ejecutivo no cumplían con los requisitos tanto personales como académicos de esta tarea pública.
Era notoria, además, la indisposición por parte del partido de la estrella solitaria en el ejecutivo como en el legislativo de mantener a Genaro Matute en el puesto antes señalado, ya que el hecho de haber sido nombrado por el gobierno inmediato anterior del Presidente Toledo lo deslegitimaba. Esto nos producía tristeza ya que reconocíamos a Matute como uno de los pocos contralores que cumplió casi todas las metas trazadas y dinamizo el accionar de la Contraloría.
Posteriormente se eligió a Fuad Khoury Zarzar como Contralor General, después de dos intentos frustrados, entonces pensamos que Don Genaro retornaría a las labores académicas y de asesoría que el había realizado antes de ocupar un puesto en el aparato estatal.
Pero el Presidente García, tan predispuesto a generar sorpresas, nos daría una el lunes pasado al nombrarlo como Coordinador de la Comisión de Alto Nivel Contra la Corrupción. A los que defendimos la labor de Matute en la Contraloría nos sorprendió que nuestro Presidente nombrara a este personaje que tanto crítico en los dos años anteriores en un puesto dentro del ejecutivo. Ante todo estamos seguros que Matute cumplirá la función de coordinar las labores de este grupo de trabajo que tiene como fin central diseñar la política anticorrupción del Estado.
Pero este nombramiento nos hace ver tres cuestiones que escapan a los buenos sentimientos que podemos tener en torno al anterior Contralor. En primer lugar: ¿No existe ya la contraloría?, y es que este organismo, junto con el congreso y sus funciones legislativas, tienen la tarea de fijar los lineamientos de políticas anticorrupción que el Gobierno ha encargado a esta comisión. El hecho de que el Despacho del Primer Ministro cuente con una oficina con estas funciones puede forjar una duplicidad de funciones y enojos propios en los sentimientos de nuestra burocracia ya institucionalizada.
En segundo término: ¿No qué estábamos en austeridad? Se supone que estamos en una política de ahorro público y en una crisis internacional que todavía no tiene partida de defunción. No podemos permitirnos el lujo de crear más organismos que producen un egreso al erario nacional. Hace poco el Ministro de Economía anunció la reducción del cálculo de crecimiento de nuestro país y el aumento del déficit fiscal. El mantenimiento de oficinas burocráticas nuevas nos parece algo insostenible e imposible de justificar.
Y para concluir, ¿qué le pasa al Presidente?, llama a quien criticó. Parece que el discurso presidencial debe de ser más serio ya que estas acciones por lo menos resultan “anecdóticas” en el primer Magistrado de la República. Ojala Matute cumpla bien sus funciones, pero a la par esperamos que García cuando critique a alguien este seguro de lo que dice y que posteriormente no nos de la sorpresa de volver sus ojos a los antes repudiados para que asuman funciones por que si sigue así, ¿no habrá la posibilidad que Toledo se vuelva primer ministro?

¿Dónde está la diplomacia peruana?


Artículo publciado el marte 02 de setimebre de 2009 en el diario "El Pueblo"
Desde los inicios de nuestra república el Perú se ha caracterizado por sostener un sistema diplomático independiente en los avatares de la política internacional. Muchas veces incluso el común de la población hemos reclamado un accionar más duro en defensa de nuestros intereses, criticando las delicadas formas de la cancillería.
Esta tradición peruana ha sido superada por “la diplomacia García” que tiene sus “particularidades”. Latinoamérica, a parte de la presión norteamericana, siente la presencia del modelo “socialista americano” de Chávez en la región. Incluso este último modelo económico y político cuenta con el apoyo de Rusia constituyendo un peligro para la zona. Dentro de este esquema el problema colombiano, el pacto recientemente firmado entre Washington y Bogotá por el cual los militares norteamericanos pueden utilizar bases del ejército colombiano, ha suscitado el acrecentamiento de las divergencias.
Esto ha llevado a que el Presidente Uribe realice una gira por Sudamérica obteniendo tres tipos de respuesta: por un lado una negativa rotunda a este tratado (Argentina y Bolivia), un respeto tenue aunque con preocupación de la soberanía colombiana en este punto (Chile) y la respuesta García.
La respuesta García se ha tornado en una defensa excesiva de la soberanía colombiana. Más claro, se ha notado que García esta de acuerdo con esta decisión que la verdad, aunque estimemos la política de Uribe, considero un punto preocupante para nuestro continente. Esto ha provocado el rechazo Internacional de todo el Bloque socialista de nuestra región.
Por otro lado tenemos el asunto del pedido presidencial peruano para que se haga pública la agenda de negociación boliviano – chilena. Debemos recordar que estos dos últimos países hermanos no sostienen relaciones diplomáticas desde 1978, pero si una agenda común de trece puntos, entre ellos la exigida salida al mar por parte del país aimara. Las negociaciones de estos trece puntos se mantienen en secreto entre estas dos naciones. García ha solicitado que estos puntos se hagan públicos ya que percibe que se esta negociando un apoyo de Bolivia a Chile en la Haya a cambio de la salida marítima.
Nuestro país decidió sabiamente llevar este punto a las cortes internaciones, por lo tanto no dudamos del fallo que ellos darán. La actitud García de desconfianza ha traído como consecuencia una fiera respuesta por parte del presidente altiplánico y similar actitud por parte de la Moneda. Más claro nos han dicho que no nos metamos en lo que no nos concierne.
Hay maneras y formas en la política internacional que necesariamente deben de ser respetadas. García se ha ido en contra de estas, y haciendo ejercicio de una diplomacia presidencial ha caído en errores que nunca antes habíamos observado en nuestro país.
Nosotros estamos en contra de Chávez y su intervencionismo, de las pretensiones de ciertos sectores chilenos y con las posiciones ofensivas del presidente boliviano, pero hay formas y maneras que deben de ser siempre tomadas en cuenta. Dios quiera que el Presidente García deje la tarea diplomática a los que se han especializado en la materia y no se involucre en un tema que ha demostrado que no maneja. El Capitán de un barco nunca es un buen timonel del mismo.

domingo, 6 de septiembre de 2009

EL ULTIMO KENNEDY


Artículo publicado el 28 de agosto de 2009 en el diario "El Pueblo"


Cuando uno entra en la arena política, sea como simpatizante, militante o actor, generalmente lo hace a razón de referentes históricos más que por las doctrinas y planteamientos de los distintos partidos. El utilizar estos referentes nos permite sentir a la política no como algo teórico sino como un fenómeno personal.
Estos referentes históricos nos hacen ver el actuar político como un servicio a la comunidad, es decir como la forma más perfecta de la caridad en términos socialcristianos. Sin la presencia de estos la apatía generada por la corrupción y mala praxis presente en nuestro medio mundial sería aplastante.
Edward Kennedy cumplió este papel en una forma casi perfecta. “El león del Senado Norteamericano” fue un rotundo ejemplo político digno de imitación; premiado por el electorado de Massachusetts a través de constantes reelecciones que darían como fruto una carrera de 47 años en los pasillos senatoriales norteamericanos. Su vida personal no estuvo libre de incidentes (sus problemas con la bebida, el incidente con Mary Joe Kopechne, su accidentado divorcio, etc.) pero estos no deslegitiman su accionar en torno a la constante defensa de los derechos humanos, y entre ellos especialmente los laborales, a nivel mundial.
Su presencia política era de suma importancia en su partido. Algunos sostenemos que sin el apoyo de Kennedy a Obama frente a Clinton en las primarias demócratas este no hubiera podido conseguir su nominación. El factor Kennedy era transcendental para los dos candidatos.
En torno a América latina asumió posiciones valiosas. Entre ellas esta la crítica que hizo en contra de su gobierno, que en un momento generó un descontento popular, en torno a la invasión de Panamá en el año 1989, violentando tanto los acuerdos de la ONU como los de la OEA. Además, su apoyo en contra del armamentismo en nuestra región y la exigencia constante del respeto de los derechos civiles de las minorías repercute en los defensores de los derechos humanos en todo nuestro continente.
Aparte de estos transcendentales temas, la comunidad latinoamericana seguía con expectativa el papel de Kennedy en torno a dos cuestiones. En primer lugar el de la reforma migratoria, tan aclamado por nuestros parientes y hermanos que viven en el país de las libertades. El junto con McCain iniciaron las negociaciones para lograr la aprobación de esta norma; pero los deseos presidenciales del senador republicano cortaron esta posibilidad ya que fue necesaria su renuncia a esta para conseguir la nominación de su paquidérmico partido. Si no hubiera sucedido este último hecho el asunto ya habría sido superado.
Por otro lado tenemos la reforma del sistema de salud, el cual esta suscitando una fuerte discusión en el parlamento que tiene en vilo a la clase política del norte. Las injusticias originadas en los sectores desfavorecidos de esta economía, entre ellos la población hispana, podrían ser culminados trayendo consigo una igualdad tan necesaria en la primera potencia del mundo. Kennedy era el impulsor desde hace varios años de este añorado proyecto en el Senado.
Kennedy, salvando las diferencias particulares en torno a su vida privada, tiene ya un sitio ganado entre los demócratas del mundo del siglo veinte. El mundo reconoce en el a un Patricio, que con su ejemplo político pudo trasmitir un mensaje de esperanza en medio de esta crisis mundial. La desaparición de Kennedy y la reciente de Aquino, producen un vacío dentro de los referentes históricos positivos en la política internacional, que esperamos sea prontamente cubiertos, para que los que nos dedicamos a esta actividad podamos seguir creyendo en que es posible una “buena política”.