miércoles, 9 de septiembre de 2009

El retorno de Matute


Artículo publicado el jueves 03 de setimebre de 2009 en el diario "El Pueblo"
El año pasado a mediados de Octubre publique en este medio un artículo sobre la elección del nuevo Contralor General de nuestro país y a la imposibilidad que había en torno al nombramiento de este nuevo funcionario público por parte del parlamento nacional, ya que los candidatos propuestos por el ejecutivo no cumplían con los requisitos tanto personales como académicos de esta tarea pública.
Era notoria, además, la indisposición por parte del partido de la estrella solitaria en el ejecutivo como en el legislativo de mantener a Genaro Matute en el puesto antes señalado, ya que el hecho de haber sido nombrado por el gobierno inmediato anterior del Presidente Toledo lo deslegitimaba. Esto nos producía tristeza ya que reconocíamos a Matute como uno de los pocos contralores que cumplió casi todas las metas trazadas y dinamizo el accionar de la Contraloría.
Posteriormente se eligió a Fuad Khoury Zarzar como Contralor General, después de dos intentos frustrados, entonces pensamos que Don Genaro retornaría a las labores académicas y de asesoría que el había realizado antes de ocupar un puesto en el aparato estatal.
Pero el Presidente García, tan predispuesto a generar sorpresas, nos daría una el lunes pasado al nombrarlo como Coordinador de la Comisión de Alto Nivel Contra la Corrupción. A los que defendimos la labor de Matute en la Contraloría nos sorprendió que nuestro Presidente nombrara a este personaje que tanto crítico en los dos años anteriores en un puesto dentro del ejecutivo. Ante todo estamos seguros que Matute cumplirá la función de coordinar las labores de este grupo de trabajo que tiene como fin central diseñar la política anticorrupción del Estado.
Pero este nombramiento nos hace ver tres cuestiones que escapan a los buenos sentimientos que podemos tener en torno al anterior Contralor. En primer lugar: ¿No existe ya la contraloría?, y es que este organismo, junto con el congreso y sus funciones legislativas, tienen la tarea de fijar los lineamientos de políticas anticorrupción que el Gobierno ha encargado a esta comisión. El hecho de que el Despacho del Primer Ministro cuente con una oficina con estas funciones puede forjar una duplicidad de funciones y enojos propios en los sentimientos de nuestra burocracia ya institucionalizada.
En segundo término: ¿No qué estábamos en austeridad? Se supone que estamos en una política de ahorro público y en una crisis internacional que todavía no tiene partida de defunción. No podemos permitirnos el lujo de crear más organismos que producen un egreso al erario nacional. Hace poco el Ministro de Economía anunció la reducción del cálculo de crecimiento de nuestro país y el aumento del déficit fiscal. El mantenimiento de oficinas burocráticas nuevas nos parece algo insostenible e imposible de justificar.
Y para concluir, ¿qué le pasa al Presidente?, llama a quien criticó. Parece que el discurso presidencial debe de ser más serio ya que estas acciones por lo menos resultan “anecdóticas” en el primer Magistrado de la República. Ojala Matute cumpla bien sus funciones, pero a la par esperamos que García cuando critique a alguien este seguro de lo que dice y que posteriormente no nos de la sorpresa de volver sus ojos a los antes repudiados para que asuman funciones por que si sigue así, ¿no habrá la posibilidad que Toledo se vuelva primer ministro?

No hay comentarios: