martes, 21 de octubre de 2008

NUESTROS PADRES DE LA PATRIA

Artículo publicado el día 20 de Octubre del 2008 en el Diario "El Pueblo"

Realmente los integrantes del Congreso de la República, parece que hubieran hecho algún pacto con una fuerza maléfica o que Dios en su Divina Misericordia trata de darles un poco de tiempo para que recapaciten o el pueblo olvide.
Es que realmente la suerte que han tenido nuestros padres de la Patria, es envidiable. Hasta hace menos de dos semanas la imagen del parlamento no podía estar peor. Los escándalos de corrupción avizoraban que la representación nacional iba a pasar sus peores momentos. La opinión pública incluso llego a pedir la intervención de la Contraloría. El escándalo de la Congresista Elsa Canchaya quedo minimizado frente a corruptelas que incluso hacían dudar de la capacidad intelectual de los representantes de nuestra Asamblea Nacional.
Y era tanta la animadversión que habían causado en la sociedad que nos olvidamos del problema económico internacional para observar a los parlamentarios haciendo un espectáculo bochornoso, casi a diario, sin preocuparse para nada de la población que había confiado en ellos para dar las leyes que nos gobernasen.
Llego a tal punto su frescura, que vimos desconcertados como incorporaban a su sueldo los gastos operativos; para que de esta manera no puedan ser fiscalizados por parte de la prensa y los órganos de Control. Esto debido al escándalo en el manejo de los recursos que el erario nacional les confiaba para cumplir con su labor de representación.
Y todo esto sería resuelto por un ex ministro, censurado por el Congreso de la República en la época del Presidente Toledo, cuando puso al descubierto un escándalo de tal magnitud que produjo que el Gabinete renunciase y entrase un Presidente Regional, no aprista, de Premier.
Aprovechando esta coyuntura hemos observado a los anteriormente criticados vestirse de juzgadores más duros que los que tuvo la misma Inquisición española. Compartimos la iniciativa de investigar los actos que tengan señales de corrupción, especialmente cuando son tan evidentes, pero no podemos más que asombrarnos de estos gestos de fiscalización por parte de personas de las cuales dudamos de su capacidad moral como para emitir un juicio de valor correcto frente a actos tan denigrantes.
Gracias a Dios las aguas parece que han vuelto a la calma. El Gabinete se fue y ya no tiene sentido una censura.
Ya es el momento que volteemos la mirada a los 120 parlamentarios y su “peculiaridades” que provocan el bochorno propio y ajeno, haciendo calificar a los políticos peruanos como los peores del continente. Es el momento de poner sobre la mesa del debate nacional al Poder Legislativo y pedir que los fiscalizadores se fiscalicen a ellos mismos.
El tema de los gastos operativos debe de volver a ser visto. Ya que se supone que a través de estos nuestros legisladores, especialmente los que no proceden de Lima, pueden visitar las regiones de donde provienen y acercan de esta manera los reclamos de la masas que los llevaron a su curul al dialogo nacional con perspectivas de un desarrollo común. Labor que hasta ahora no la encontramos desarrollada por ninguno de ellos.
Nosotros estamos llamados a fiscalizar a nuestros parlamentarios, a exigirles trabajo y no subterfugios legales que les permitan no cumplir con su labor para la cual fueron votados. Ya que parece que en este caso realmente ellos pueden ver la paja en el ojo ajeno y no el aserradero que llevan en el propio.

sábado, 18 de octubre de 2008

EL NUEVO CONTRALOR



Artículo publicado el Viernes 17 de Octubre del 2008 en el diario "El Pueblo"



Gracias a los escándalos producidos las últimas semanas (que van desde un Ministro beligerante en franco enfrentamiento con los médicos del país hasta los famosos “petro audios”) no se a tocado en el debate nacional un tema que resulta de especial trascendencia y merece el mayor de los análisis posibles en esta época en que vuelve a avizorar el fantasma de la corrupción.
Este no es otro que el futuro reemplazo de Don Genaro Matute al frente de la Contraloría General de la República. Este tema resulta de suma importancia, ya que el Contralor es el encargado de fiscalizar, el “como” y el “cuanto” de la inversión en el sector público.
Aunque muchos tenemos críticas hacia esta institución, no podemos dejar de reconocer que cumple un papel de suma importancia en un país que por sus antecedentes históricos ha demostrado que la inmadurez de la clase política trae brotes de corrupción. Se intento generar un organismo afín (ONA) pero el fracaso que tuvo, nos demostró que nunca se debió de pretender debilitar la institución encargada del control.
Lo anecdótico es que el tiempo demostró que la decisión tan criticada al Presidente Toledo de elegir como Contralor a su compañero de trabajo en ESAN, puede haber sido una de las más acertadas que tomo en su no poco cuestionado mandato. Matute ha garantizado que la corrupción no se re institucionalice en el Perú.
Además, los que tenemos contacto con el sector público, reconocemos que gracias a su capacidad de liderazgo, la desconcentración a nivel Local y Regional del Órgano de Control ha sido un éxito. Además, observamos con preocupación, que las obras en las que este organismo no ha inspeccionado son las que más visos de corrupción han tenido.
El papel desempeñado por la Contraloría, desde el retorno a la democracia, ha sido trascendental para impedir el resurgimiento de la malversación y el peculado por parte de los encargados del gobierno. Aunque en ocasiones ha sido extremista en su manera de investigar y de “buscar la verdad”, no podremos negar que se ha estado haciendo un muy buen trabajo.
Existe la posibilidad legal de que Matute se quede en el cargo de Contralor por siete años más, opinión que compartimos. Concebimos que esta pueda ser la decisión más acertada que la clase política nacional podría tomar en estos momentos. La experiencia obtenida en estos años frente a este organismo y la probada honestidad de este hombre hacen que sea lo más correcto dejarlo trabajar en pro de la legalidad y lo honestidad del funcionario público, aprovechando la experiencia obtenida.
Ahora que las aguas se han calmado y Simon es el Premier, debemos de tener presente que antes que los accidentes políticos nos quiten la perspectiva de futuro de nuestro país debemos fortalecer las instituciones que como la Contraloría están funcionando. Sea que se mantenga o no el Contralor debemos de apoyar la labor de esta Institución buscando constantemente la eficiencia del organismo, que para bien o para mal, esta para vigilar la buena inversión del dinero de todos los peruanos.