
Artículo publicado el 12 de enero de 2010 en el diario "El Pueblo"
Ante todo tengo que pedir disculpas al Padre Pedro Bustamante, ya que en una conversación personal que tuvimos en el mes de diciembre del año pasado me pidió expresamente que no escribiera ningún artículo en relación a este tema. Pero antes que el respeto que puede sentir un hijo espiritual a un sacerdote me considero su amigo, y como amigo me puedo tomar ciertas libertades; esto sumado al pedido expreso de muchos conocidos en común a los cuales ha ayudado con su consejo y compañía me obliga a realizar esta labor tan grata para mi.
Debo señalar, además, que el presente artículo no involucra mi opinión en torno a la Iglesia o a la administración que esta tiene en nuestra diócesis. Esta se diluye con el único objeto de hablar de un clérigo, honesto, bueno, principista y entregado, que es ejemplo del servicio encomiado por Jesucristo al orden sacerdotal.
Pedro Bustamante, actualmente Vicario de nuestra diócesis y antes Párroco de Sachaca, siempre se ha preocupado de emprender obras con el fin de mejorar ese espacio de reflexión común que llamamos iglesia. Su calidad de persona hace que muchos nos veamos comprometidos, contagiados por sus dotes de convencimiento dignos de una saludable envidia por cualquier dirigente político o social.
Dentro de este cometido hace algunos años se formo una comisión para desarrollar peleas de toros que permitan reconstruir el templo de Sachaca con los ingresos por la asistencia a esta tradicional actividad arequipeña. Esta comisión solicitó un prestamos para los gastos ha ocasionar al entonces alcalde don Emilio Díaz Pinto, quien generosamente y conociendo la honestidad de los comisionados acepto la solicitud requerida.
Como uno no es pitoniso, esta actividad fracaso y genero perdidas en lugar de ganancias; esto fue informado a la comuna y a la larga se decidió condonar la deuda. Pedro Bustamante no tuvo nada que ver en esto, pero a veces hay personas que pueden utilizar los recursos más bajos con la intención de acrecentar su imagen política.
En el último trimestre del pasado año se inicio una investigación de la misma comuna de Sachaca involucrando al anterior Alcalde e indirectamente al buen Pedro dándole tintes de corrupción al acto mencionado. A raíz de esto los que conocemos a este honorable sacerdote, dejando nuestras diferencias sociales, carismas e incluso planteamientos doctrinales personales de lado, hemos mostrado de manera colectiva o individual nuestro apoyo a este buen hombre, padre de muchos agradecidos hijos espirituales.
No se debe permitir nunca que la imagen de un hombre sea dañada por apetitos o venganzas políticas personales. El daño que se puede hacer es inconmensurable, por suerte para nosotros pudimos conocer las cualidades de este presbítero y eso ha hecho que podamos salir a defenderlo y acompañarlo, ya que en su caso, gracias a Dios, a parte de creer en su inocencia esta está plenamente comprobada. Llego el momento de no callar cuando ataquen a alguien bueno, hay que defender a la gente difamada aunque muchas veces estos por un acto de humildad que nunca entenderé, se queden callados esperando la voluntad del Dios cristiano.

