
Artículo publicado el día 21 de julio de 2009 en el diario "El Pueblo"
Históricamente lo presidentes de nuestro país han tenido una extraña fijación en los funcionarios de Lima para elegir a sus más cercanos colaboradores, ignorando que en las regiones el recurso humano es muchas veces superior al capitalino. Parece que durante la segunda gestión de García esto ha cambiado, sus dos últimos Presidentes del Consejo de Ministros han sido del interior del país, y la presencia de ministros con naciente provinciana va en aumento.
Pero el hecho de haber nacido en provincia no lo hace a uno automáticamente bueno para un cargo público, esto se demuestra con la inclusión de Velásquez Quesquén, un abogado lambayecano de las filas del partido de gobierno como Premier. Anteriormente Velásquez ha sido Presidente del Congreso Nacional, teniendo una de las actuaciones más deslucidas de los últimos tiempos. Algunos pensábamos que en lugar de figurar todavía como opción política debieron de enviarlo a las catacumbas de el partido de la estrella solitaria.
Enumerar sus errores no me permitirían concluir con mi artículo, solamente basta mencionar unos cuantos: La impopular ley de aguas, los bonos de combustible para congresistas, lo de su secretaria millonaria y por último la negativa a debatir las derogatorias planteadas por los habitantes de nuestra Amazonía.
Parece que Velásquez Quesquén puede generar más decepciones que orgullos cuando hace ejercicios de liderazgo. Sus dotes de fiscalizador son innegables, pero como presidente del legislativo su actuación fue decepcionante. Además no ha tenido ningún tipo de experiencia como gestor público, siendo esto de suma importancia al momento de juzgar las dotes que debería de tener el segundo funcionario del ejecutivo, su nombramiento nos parece muy arriesgado.
La figura de Velásquez Quesquén se ha tornado, para decirlo menos, debatible. Su nombramiento no hace otra cosa que reafirmar la idea que son muy pocos los apristas que pueden o están capacitados para ocupar cargos públicos, ya que el resto estarían imposibilitados de ejercer esta labor. Hubiera sido preferible la presencia de un técnico independiente y no de un partidario de Haya de la Torre.
El Presidente García desea que este sea su último gabinete. A nosotros no nos queda otra cosa que desearle buena suerte y esperar que así sea, pero a la par rogar para que el Gabinete liderado por el Ex Presidente del parlamento no cometa los errores que han caracterizado a su persona.
Pero el hecho de haber nacido en provincia no lo hace a uno automáticamente bueno para un cargo público, esto se demuestra con la inclusión de Velásquez Quesquén, un abogado lambayecano de las filas del partido de gobierno como Premier. Anteriormente Velásquez ha sido Presidente del Congreso Nacional, teniendo una de las actuaciones más deslucidas de los últimos tiempos. Algunos pensábamos que en lugar de figurar todavía como opción política debieron de enviarlo a las catacumbas de el partido de la estrella solitaria.
Enumerar sus errores no me permitirían concluir con mi artículo, solamente basta mencionar unos cuantos: La impopular ley de aguas, los bonos de combustible para congresistas, lo de su secretaria millonaria y por último la negativa a debatir las derogatorias planteadas por los habitantes de nuestra Amazonía.
Parece que Velásquez Quesquén puede generar más decepciones que orgullos cuando hace ejercicios de liderazgo. Sus dotes de fiscalizador son innegables, pero como presidente del legislativo su actuación fue decepcionante. Además no ha tenido ningún tipo de experiencia como gestor público, siendo esto de suma importancia al momento de juzgar las dotes que debería de tener el segundo funcionario del ejecutivo, su nombramiento nos parece muy arriesgado.
La figura de Velásquez Quesquén se ha tornado, para decirlo menos, debatible. Su nombramiento no hace otra cosa que reafirmar la idea que son muy pocos los apristas que pueden o están capacitados para ocupar cargos públicos, ya que el resto estarían imposibilitados de ejercer esta labor. Hubiera sido preferible la presencia de un técnico independiente y no de un partidario de Haya de la Torre.
El Presidente García desea que este sea su último gabinete. A nosotros no nos queda otra cosa que desearle buena suerte y esperar que así sea, pero a la par rogar para que el Gabinete liderado por el Ex Presidente del parlamento no cometa los errores que han caracterizado a su persona.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada