sábado 18 de julio de 2009

Todos con Zelaya


Artículo publicado el día 18 de julio de 2009 en el diario "El Pueblo"


El domingo 28 de junio, día en que solemos despertarnos tarde en mi casa, nos dimos con la ingrata sorpresa del golpe de Estado sucedido en la centroamericana república de Honduras. Un hecho que produce una mancha imborrable en la frágil historia democrática de este hermano país.
Fue un acontecimiento inimaginable el poder ser testigos de como en pleno siglo XXI podían entrar las tropas, sacarlo en pijama y embarcar a un presidente rumbo al extranjero, un planteamiento digno de cualquier república bananera del siglo pasado. Este tipo de hechos tan comunes antes, es de recordar el derrocamiento del presidente Belaunde en nuestro país, estaban comenzando a ser borrados del pensamiento colectivo latinoamericano.
Posteriormente, se reuniría el parlamento nacional y elegiría a Roberto Micheletti como presidente, argumentando un supuesta renuncia y posteriormente, después del desconocimiento de Zelaya de está, una serie de actos delictivos aparentemente producidos por el presidente durante el ejercicio de sus funciones.
No comparto para nada la forma de pensar, el ideario o el planteamiento político social que el presidente Zelaya intenta plantear en Honduras. Su afinidad al gobierno chavista y su inclusión en el ALBA, hacen prever que al igual que Nicaragua la influencia de la izquierda va a ser radical en los próximos años, con su respectiva carga negativa ya demostrada en la historia.
Pero al igual que todos los demócratas del hemisferio, no podemos quedarnos callados frente a un acto de barbarie que va contra los principios democráticos que deseamos para nuestro mundo. Si tenían que sacarlo que lo hagan por la vía legal no por un golpe de Estado. Es impensable como el parlamento nacional puede haberse prestado al juego de un grupo de militares opresores de la causa democrática.
Zelaya hace una semana intento retornar a su país pero se lo impidieron, lo anecdótico es que afirman que ha cometido muchos delitos: ¿no hubiera sido mejor dejarlo entrar y juzgarlo? Mas no se lo permitieron ya que consideraban que era un “peligro para el país”.
La ONU, la OEA, la UE, la CAN, etc., se han pronunciado en contra de este hecho, los países latinoamericanos en conjunto han expresado su extrañeza y desconcierto frente a esta arremetida de los no creyentes en el sistema democrático. Son pocos en el mundo que siguen las ideas de Zelaya, pero lo reconocemos como presidente democrático y como tal tiene que ser respetado y cumplir el mandato dado por el honorable pueblo Hondureño.
La noticia no ha sido cubierta con la suficiente y necesaria cobertura por los medios nacionales, no se porque. Sería bueno dejar un momento de lado la “abenciomanía” o la “marcoantoniomanía”, y ponerse a pensar en la solidaridad latinoamericana y en la defensa de los sistemas democráticos de nuestra región. Porque en este punto no puede haber discusión, seamos de derecha, izquierda o centro, ante todo somos demócratas y se debe de exigir el retorno del Presidente Zelaya como el único y reconocido Presidente de Honduras.