lunes, 19 de agosto de 2013

AMAR A AREQUIPA

Artículo publicado en el Diario el Pueblo el 16 de Agosto del 2013 ¿Qué significa amar a Arequipa¿, esta pregunta ha vuelta a retornar en mi ser después de 15 años. La primera vez que la pensé fue cuando leí las obras del maestro Belaunde. Belaunde, ese gran y olvidado muchas veces intelectual arequipeño nos señala en su libro “Arequipa de mi infancia” las características propias del ser arequipeño. La lectura de esta declaración de amor a nuestra ciudad te hacia entregar tu corazón a esta, posteriormente esto lo perdería en el transcurrir del tiempo, debido principalmente a un anti chauvinismo enmarcado en mi seudo crecimiento intelectual. Han pasado 15 años desde que me acostumbre a ver a Arequipa con otros ojos, con unos ojos críticos y en cierta medida, tengo que reconocerlo, ofensivos en contra de costumbres que muchas veces he observado tienen más de discriminación soterrada que de sentimiento de identificación; me negaba a aceptar un comportamiento que no podía ver como igual al migrante e identificaba los defectos propios con circunstancias de nacimiento de otros pobladores. Pero debo reconocerlo, eso ha cambiado hace algún tiempo. Y es que conocí y aprendía a ver las maravillas que tiene nuestra ciudad, esta nuestra gente, este nuestro paisaje, esta nuestra fuerza. Comencé a ver a través de los ojos de las personas que amo el sentimiento plagado de emoción que sienten hacia esta metrópoli asentada en un valle con clima de costa en plena sierra. Es sorprendente volver los ojos hacia lo conocido y vivido por mucho tiempo, hacia lo emocional y sentimental que llevamos en nuestro ser y decir que, reconozcámoslo, es muy difícil no amar a Arequipa; se podría decir que casi imposible. En ese instante uno cae en el temor de volverse en el chauvinista que siempre quiso combatir, al que nunca deseo reconocer como propio esto me llevo a iniciar una búsqueda de otros que amen la ciudad para ver que resulta, para ver que es lo que aman y lo que sienten frente a esta que nos vio parir y nos ayudo a dar luz a nuestras ideas. Y veo ahora después de mi redescubierto amor una crítica terrible hacia los que nunca tuvieron dudas de este: se esta perdiendo la identidad propia de los arequipeños. Las costumbres y valores están siendo dejados de lado para reducirnos todos a un consumismo extremo que tantas veces lleva al debacle de la culturas; Arequipa crece económicamente gracias a un boom minero, que avizora su termino, pero a la par las tradiciones y valores se están perdiendo, este fenómeno tiene una explicación y solución sencilla que es muy difícil de darse cuenta a nuestras autoridades: Solo se ama lo que se conoce. No podemos amar a nuestra ciudad, no podemos unirnos a una nación o una religión y más que todo no puedo sentir que pertenezco a algo cuando no conozco, sino conozco no amo y por lo tanto se rompe cualquier identificación con algo. Y el arequipeño actual, sea de cuna antigua o de reciente estirpe o el emigrante que ha decidido quedarse en esta, desconoce en su gran mayoría las costumbres, historia y valores que han caracterizado a esta nuestra ciudad, y eso hace que sea criticable la labor que los educadores están realizando en todos sus niveles para poder generar este sentimiento de pertenencia hacia esta ciudad que dicen amar. ¿Es realmente posible amar sin conocer¡ es imposible no podemos engañarnos; ese amor será vano, no durará y se confundirá con un chauvinismo extraño y ofensivo hacia los mínimos cánones que la lógica tiene. No se puede amar lo que no se conoce y los arequipeños que dicen amar esta ciudad y los educadores que laboran en esta deben de buscar conocer y enseñar lo nuestro. Más que desear un feliz día de Arequipa deseo un feliz día para conocer más a Arequipa.

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